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11/2/2009 RELATO CORTO ENTRECORTADO DE LO QUE NUNCA PASÓ (II)No soy el mejor amigo del mundo. No soy de esos que se dedican a llamar al personal con cierta frecuencia para saber cómo están y qué cosas han pasado. Por ese mismo motivo no sabía que Juanfran, Pazos, Peña, Pabloy Arturo también estaban ese año en las fiestas de Palencia. Me giré al escuchar mi nombre y nos dimos un abrazo. Pues nos hemos venido porque Pazos tiene aqui un compañero que nos ha hecho sitio en su casa. ¿Te lo puedes creer? Dormimos como en Pavones, tirados en el suelo, ¡en colchones!- decía un Pazos que estaba exultante - ¡Menuda coincidencia! ¡No doy crédito! Entre todas las ciudades de España, ¿qué digo de España? del Mundo, y de entre todos los sitios de esta ciudad, resulta que hemos coincidido en el mismo bar a la misma hora. ¡Tenemos que brindar para celebrarlo! Continuó diciendo. Pablo y Peña estaban más bien absortos y no entendían cómo no les había dicho nada, aún así se alegraron mucho del encuentro fortuito. Mientras tanto, Arturo afianzaba posiciones en la barra y empezó a pedir una ronda y a repartir las tapas que iban saliendo de la freidora.Nada que ver con el Antonio, pero ya se sabe, que como en casa en ninguna parte. Sin embargo, después de aquel desencuentro que innauguró mi escapada castellanoleonesa, paliar el hambre era un objetivo cada vez más prioritario. Viéronme apurado con el maletón, asi que después de 1, 2, 3... 4, ¿5? rondas, decidieron apadrinarme y me invitaron a alojarme con ellos. Una llamada de 15 segundos de Pazos a Juan fue suficiente para conseguirme un lugar en el que dejar mis huesos tirados cuando fuese menester. Con esa nueva perspectiva, y el buche lleno, pateamos las calles a tientas, esquivando ruidosas y alegres charangas, los charcos putrefactos y la muchedumbre de las calles. Desde luego, no era tarea facil. Y mucho menos si a cada tres pasos aprovechábamos un cruce de rumbos con algunas cachondas a las que vacilar un poco para hacer una pausa indefinida. Hay quien lo llama meter ficha o tirar la caña. Pero el caso es que en una de esas, funcionó. Conociendo a Jose en Atocha.Atocha. Viernes 30 de octubre de 2009. Eran casi las 18h. Yo acababa de comprar mi billete de tren para Toledo y necesitaba beber algo caliente, y por eso fui al chiringuito rotondero que hay frente a las puertas de los cercanías y de la oficina de ventas de renfe. Al acercarme me fijé en los precios de los bocadillos y pensé lo mismo de siempre ¿cómo es posible que algo tan malo sea tan caro? El capitalismo dice que a mayor competencia menor precio, y allí había varios sitios que vendían bocatas y todos carísimos. Y ademas.... mierda!. Cuando tenía mezclado el azucar con el agua y la bolsa de té, a traición, una voz masculina apagada me escupe antes de que me de cuenta una propuesta para ser invitado a un bocadillo y a continuación su currículum de hambre diaria. Mi política de mendicidad es sencilla. Si mi economía es suficiente, subvencionaré productos alimentarios, pero no subvenciones a fondo perdido porque al final dependerán de la buena voluntad para no caer en la corrupción de desviarse a otro capítulo de gastos. Siendo coherente, como se cumplían las dos premisas, nos sorprendimos mutuamente al decir: ¡claro! ¿de qué lo quieres? Se sorprendió por no esperarse la respuesta, me sorprendí porque es la primera vez que se cumplían los requisitos y porque lo hice sin vacilar. -Jamón y queso. -¿Y para beber? -Fanta de naranaja. Y ponle sólo dos hielos, le decía con picardía a la vendedora. Le costó quitar el plastiquete al bocadillo. No atinaba en los límites. El hambre es lo que tiene. Mientras masticaba el primer y el segundo bocado (con su boca con un solo diente abajo y algunos más arriba) me decía que las vendedoras no le invitaban a platos de panchitos. Tras un recital de tratos poco dignos, según su versión, empezamos a entrar en materia. - 40 años. De los 19 a los 36 en la cárcel por líos de drogas. "Me han robado la jvuentud decía" - Vive bajo un famoso puente desde hacía 3 años - VIH + por compartir jeringuilla en prisión. - Analfabeto - Deterioro del matrimonio (historia con algunas contradicciones) - Conoce en Toledo a un tal Perico, y pretendía que yo le conociera también (un colega suyo de trapicheos y otras cosas) - Y mucha más mierda. Jose (que no José) se dejó hacer la foto "porque eres tú", la vida le ha pasado por delante y no ha sabido subirse a ella. Vive en la marginalidad y en la miseria. No me conformé con invitarle a un bocata y una naranjada, quise conocer cómo alguien puede llegar a estar en ese punto "sin retorno" (¿?) y que personal y políticamente espero que deje de existir. Me pareció anecdótico que, tras pegar el primer bocado, me ofreciese bocadillo. Pese al hambre que tenía, tuvo ese momento de generosidad. Hubiese sido cojonudo si me hubiese ofrecido bocadillo antes de empezarlo, mucho más educado, pero quiero ver a los educados con una sola comida al día, si llega, en una situación como esa. Al conocerle algo me movió a contar esta historia que, como ya he dicho, incluso me sorprendió a mi mismo cuando nos pasaba. Pese a todo el morbo de los datos que yo haya podido contar, hay una persona de que tal vez haya aprendido algo. En cualquier caso siempre nos queda aquello de condenar el delito y apiadarnos del delincuente, que aplicado quedaría algo así como "condenar la miseria y la precariedad humana y apiadarnos de los parias de la Tierra". Lo peor de todo es que al terminar esta entrada del blog me siento como si esto fuera callejeros y Jose una marioneta más. Tengo la sensación de no conseguir transmitir aquel momento como lo sentí. Resulta que es una buena persona en un contexto que no le ha permitido desarrollarse más. Espero que si coincidís con él en Atocha os acerquéis, le saludéis de mi parte y, como decía Sabina en la canción para la Magdalena, y le invitéis a un bocadillo y a una naranjada que yo los pago. A eso de las 18.30 nos despedimos. Justo se había terminado el bocadillo y la naranjada. Nos deseamos lo mejor y nos dejamos atrás. to take away Era un colmado de los de antes. Una tienda de alimentación de barrio. De proximidad. La diferencia es que ésta quedó algo anacrónica en el contexto de la globalización. No era demasiado barata. Ni mucho menos era un lugar atractivo donde comprar. Pero, como dije, era de proximidad. Entre todo lo que tenía, Juan se dió cuenta de lo grandioso de aquel cartel. ![]() Imagino que ese paréntesis se vio forzado a añadirlo después de que las noches de viernes, sábado y vísperas, hordas de jóvenes se comiesen los hielos en aquel diminuto establecimiento. Era inevitable especificar que se lo tenían que llevar para consumirlos en otras partes. 10/27/2009 RELATO CORTO ENTRECORTADO DE LO QUE NUNCA PASÓ (I) Veo que mi fama me precede- murmuré al ver cómo me pegaba tu puerta en las narices. Ni tú querías escucharme ni yo tenía credibilidad para intentar convencerte de nada. Calibré entre mis dos opciones de invocación mental inmediata: A) montar un espectáculo para el que la vecindad tendría asientos exclusivos, aporreando la puerta primero de forma agresiva para terminar suplicando una nueva oportunidad de explicarme B) hacer caso a mi dignidad, cargar los trastos y dar media vuelta. El panorama no era demasiado alentador. Para utilizar el billete de vuelta tendría que esperar cinco días, y en plenas fiestas de Palencia y sin plazas de hotel, hostal, pensión, albergue o puente de autopista en toda la ciudad donde poder refugiarme. Enseguida pensé que aquella inestable maleta roja con diminutas rueditas no era el mejor recipiente para mi equipaje. O al menos así opinaban los adoquines y los charcos de orina de beodo de la calle. Para colmo, y tras cuatro días seguidos de Sol a su máxima potencia, se puso a granizar sin previo aviso. ¡Adiós a la cosecha de este año y a mi suerte!- pensé. Cargué como un poseso con la maleta sobre mi cabeza. Al menos sirvió como paraguas y para ahorrarme más de un chichón. En la tele, por la tarde, salieron los vecinos enseñando aquellas pelotas de golf de hielo. Me dirigí instintivamente hacia el primer bar que vi: suelo pegajoso, servilletas-satinadas-de-tirar-antes-de-usar-porque-ya-están-roñosas-y-que-tienen-una-cenefa-roja-y-otra-azul , televisión a todo volumen, una charanga junto al pasillo del baño, olor a fritura, perdón, fritanga... Como si fueran nomos de las setas, de los parasoles rojos patrocinados por aquella multinacional salieron corriendo hacia el interior del bar quienes disfrutaban tranquilamente de aquella jornada con una cervecita. El bar abarrotado y yo con mi maleta, que, por si no lo había dicho, era más grande de lo necesario. Ya sabes, nunca se sabe lo que se va a necesitar, así que mejor llevar un par de mudas por si el tiempo cambia radicalmente. Fuera como fuese, no me podía mover ni hacia delante ni hacia el baño sin mutilar piernas. Entre el jolgorio, el bombo y los estridentes vientos metálicos de la charanga se oye una voz inconfundible: ¡Aparicio! ¡Qué alegría verte! ¡A mis brazos! 10/26/2009 RIDICULUM VITAE ataca de nuevo En un bar. Veo a un personaje. Una cara conocida. - ¿Estás en política? - No, en sociología U¬¬ - (Insisto) Digo que si estás en algún partido - No En efecto, no era un compañero de Izquierda Unida. Valencia 2.0 Reincidente, volví sobre mis pasos buscando nuevos senderos por los que seguir manteniendo abiertos los ojos contemplando el paisaje. Cambio de mentalidad, cambio de rol, cambio de ambiente, cambió el final. Cambiaron los planes, los escenarios y las situaciones. Me quedé con 9 de los 10 viajes de mi abono del metro. Pude ser fiel a mis principios. Se mezcló lo novedoso y lo cotidiano. En la cara B de Valencia, entre sonrisas vi volar a la mariposa de la esperanza frente al espejo. Y entonces, volví a casa sabiendo que aún queda esperanza. Espero que nunca se sequen las lágrimas de mi manga. 10/12/2009 ÁGORA y lo que sentí.El cine tiene esa magia que lo convierte en vicio. Como seres adictos a las emociones nos gusta vivirlas y el cine tiene esa capacidad. Ayer fui a ver Ágora. Me la jugué. No tenía ninguna referencia. A mi me bastan dos palabras: Alejandro Amenábar. Estoy contento de no haberme equivocado. Hubo un momento en el que la angustia me superó. A los cristianos se les da permiso para disponer de la biblioteca y hacer lo que crean conveniente, y entonces entran y, sin saberlo, enchufan la máquina que relentiza el paso del tiempo. Arde la sabiduría de aquel momento, la ciencia, la mayor biblioteca del mundo queda reducida a basura. Y entonces, habría que esperar siglos para volver al punto en el que estábamos. Ver como la religión se interpone en el camino de la ciencia de ese modo me superó. No contaré más por no desvelar momentos de la película y para no condicionar. Sólo añadiré que seguro que será una firme candidata a los Oscar. Imagino que me gustó la película porque sirvió para reafirmarme. Sentí empatía. Recomiendo ÁGORA y después una buena charla con la mejor gente de la que te puedas rodear. Al escribir esta entrada, he recordado un video que vi en el instituto hace años. 10/5/2009 La sonrisa contagiosa He dormido algo más de 4 horas. Me siento cansado. Sin embargo no tengo la guardia demasiado baja como para que eso me impida quedarme prendado con las pequeñas cosas de la vida. En el 1º viven dos chicas, adolescentes ellas, de extremada simpatía. Y sospecho que no es conmigo, sino en general. Ambas nos saludan sistemáticamente. Al principio me costaba diferenciarlas porque son muy parecidas pese a no ser gemelas. Sesean de esa forma deliciosa de igual modo. Tienen una piel fina pese a estar instaladas en esa edad de los granos. Y no hablaré de sus melenas lisas de color claro y de sus ojos azules. Sin embargo, lo mejor de todo es que el ritual del saludo siempre termina con el colofón de su sonrisa. Y yo no puedo hacer otra cosa que contagiarme de su sonrisa y devolvérsela. No importa lo cansado que esté. 10/3/2009 Consideraciones sobre la amistad y sus finalesRecientemente me he visto obligado a mirarme por dentro, a deconstruirme que dicen esos que mucho saben de las cosas. En esta ocasión me he visto obligado a volver a considerar qué es la amistad para mi. Puedo adelantar que
Es irracional el pensar que será así siempre. Que al igual que un empleo, quien quiera dejar de ser mi amigx me informará antes de quince días previos a la rescisión de nuestra amistad, y que todo terminará en una carta de despido de la amistad que me veré obligado a recoger. Sin embargo, si fuera así, la cosa estaría mucho más clara. No sucedió esto cuando aquella ex se fue a vivir a Madrid. Se fue y punto. O cuando aquella amiga decidió que yo empezaba a interferir en la relación que tenía con su pareja. O sea, que como te digo una cosa, te digo la otra. Sin embargo, cuando las personas desaparecieron sin un aviso previo me dejaron una sensación de desasosiego e incertidumbre difícil de superar. Dos palabras resumen esa sensación: "¿Por qué?" Asi como la amistad se inicia de forma paulatina, de la nada se afianza la confianza, los finales suelen ser secos y bruscos, aunque sean previsibles. Y además suelen ser desagradables aunque a la larga los réditos de tal decisión sean extremadamente positivos. En fin, asumo mi parte irracional. Asumo que no es habitual recibir la carta de despido. Que no existe fundamento que la justifique. ¿O si? Pecando de racional una vez más, creo que la pelota está sobre el tejado del valor. De la capacidad de enfrentarse a una situación incómoda. A veces se hace por imperiosa necesidad. Otras veces tiene que ver con el carácter valiente natural o adquirido de las personas. Porque por muchas vueltas que le demos, todo el mundo que desea terminar una relación con otra persona se imagina entre los distintos modus operandi el cara a cara con la verdad despiadada y sin conceder cuartel. Si no fuese así, las relaciones de pareja terminarían siempre con uno de los dos miembros saliendo a la calle para comprar tabaco y no volver. Sin embargo, hay quien tira por la calle de enmedio dejando a otras personas con mentiras y quien termina utilizando el teléfono movil y un sms. Está claro que entre ser despiadados en un careo y adherirse a la cobardía del hábito tabáquico está els espectro de afrontación/valor de las personas. Desde el grado máximo (enfrentamiento) hasta el mínimo (evitación). Y entre y entre, las mentiras, los sms y esos métodos que la creatividad humana ha conseguido desarrollar. Y no soy nadie para juzgar qué decisiones se van tomando por ahí. Cada decisión tendrá sus motivos y su contexto. Donde quiero ir a parar es a cómo funciono. Seguramente todo radique en el concepto que se tenga de amistad. Es decir, a las características que otorguemos a ese concepto. Y cada cual, al igual que el carro de la compra, llenará el concepto con las palabras que quiera. Habrá quien por amistad piense en la palabra "eternidad" y habrá quien piense en "temporal". Me cuesta mucho definir la amistad de una forma general porque tengo diferentes amistades y cada una tendrá un grado diferente. Habrá gente de contacto frecuente/diario, habrá compañerxs de trabajo, habrá a quien le confíe mi intimidad, habrá con quien sólo jugaré un partido de algo de vez en cuando, con quien comparta ideología y acción, con quien comparta un proyecto en común de vida... ¿Qué palabras podrían englobar todo esto? No es lo mismo ese amigo con el que comparto comentarios en facebook a esa persona con la que comparto intimidades. Mi respuesta es sencilla. De hecho se me ha ocurrido mientras esribía esta entrada. Es una obviedad. Al final de la tercera línea de este párrafo he escrito: "cada una tendrá un grado diferente". ¿Grado de qué? Respeto y Compromiso. Entiendo este Respeto (lo pondré en mayúsculas porque me da vértigo esta palabra) no como el que se tiene hacia los valores y creencias de las personas. Se trata del valor que otorgas a la confianza que depositan en ti. Entiendo el Compromiso como la capacidad de ejercer el Respeto y sus consecuencias morales. Es de recibo, por tanto, que nos molestemos en editar esa carta de despido cuando llegamos a cierto grado de amistad. Y es sencillo saber qué tipo de amistad merece carta de despido: basta con contar las horas que se pasan con esa persona, las que se hablan con esa persona, las que se piensa en esa persona, y si somos capaces de hacer una estimación, la cantidad de bienestar que nos ha producido esa persona. Y es entonces cuando, tras sumar esas cifras, hallamos el Compromiso. Los punto y seguido e incluso las comas, en las relaciones de amistad, también se merecen una carta de despido. Bueno, en el caso de las comas algo así como un contrato de fijo discontínuo. Las personas merecemos saber con quién podemos contar y con quién no. Mario Benedetti decía en hagamos un trato Compañera,De la misma manera, se tendría que poder decir que no se puede contar con uno, igual que en el messenger cuando te pones en rojo. Por qué no Compañera usted sabe que no puede contar conmigo, ni hasta dos ni hasta tres. ¡No puede contar conmigo! Si algunas veces advierte que la miro a los ojos y una veta de amor reconoce en los míos, no se preocupe aún así a pesar de la veta, usted no puede contar conmigo. Si otras veces me encuentra huraño sin motivo, piense lo que quiera, siga sin contar conmigo. Pero hagamos un trato: cuando yo quiera que cuente conmigo, ya le avisaré y contará conmigo lo que quiera y hasta que quiera. Pero mientras tanto, sepa que no puede contar conmigo. No creo que siga los cánones poéticos. Pero resulta más civilizado. Y no se trata, igual que mi versión del poema, de explicar por qué no se puede contar con uno. No se trata de vulnerar ese grado de intimidad. Se trata de saber si uno está disponible, no disponible o ausente, como en el messenger. Al igual que dar plantón en una cita está mal y no dar una explicación está peor (se traiciona la confianza de la otra persona), se trata de no dar plantón y si se va a hacer, al menos advertirlo. Estaremos todos de acuerdo en que preferiríamos saber los motivos que propician tal situación, pero es un bálsamo que nos alivia de los por qué el estar avisados. Imaginemos que me voy de viaje 6 meses a un lugar realmente remoto. A un pesquero del océano índico. ¿Verdad que no responder los e-mails podría causar, cuanto menos, cierta inquitud en la persona remitente? (excepto si los e-mails son spam o cadenas). ¿Verdad que después de un mes sin recibir respuestas, la persona remitente empezaría a desconfiar de mi, que no le contesto los correos? No cuesta nada hacer un copy&paste con mi poema a lo Benedetti. A partir de ahora empezaría a redundar, y ya me ha quedado esta entrada suficientemente escueta como para alargarla más. Por eso voy a seguir reflexionando ayudado por el sms de Juanfran que también está de guardia. 9/24/2009 UN SENTIMIENTO HABITUAL Resulta que el lunes pasado Maite terminó de currar con nosotros. Un contrato de verano que se termina el último día del mes, y ya no vendrá a currar porque entre días libres y vacaciones se lo ha montado para irse unos días a su casa con su gente. Maite ha coincidido conmigo muchas de las noches que llevo desde que he empezado a trabajar en Urgencias en Son Dureta. Recuerdo que fue una de las personas que me ofrecía ayuda constantemente en mis primeros días. Y también la recuerdo por las risas que nos hemos pegado en las noches de escaso/nulo trabajo que hemos tenido. Especialmente graciosa fue la noche que se pusieron mano a mano Susana y ella a rajar de sus parejas, a contar el chiste de los 3 cafés y la situación bochornosa con el ginecólogo guapo. No es demasiado habitual encontrar a gente divertida, trabajadora, agradable y además guapa que hace todavía más sencillo ir a trabajar. Supongo que es por eso que ya empiezo a añorarla un poco. Imagino que tendré que acostumbrarme a que este sentimiento sea habitual. PD. Los servicios de contrainformación me informan de que tengo que empezar a hacerme a la idea de que trabajaré el día 31 de diciembre. 9/15/2009 Al campo lo que es del campo y a la urbe lo que es de la urbe Cuando alguien es del campo sabe si va a llover por cómo vuelan los pájaros, saben si al día siguente hará calor por cómo está el cielo y otras muchas relaciones causa-efecto que los que hemos crecido en la ciudad desconocemos. Sin embargo, nosotros sabemos que llega el verano porque cuando miramos la televisión podemos ver también esas moscas estúpidas que vuelan sin ton ni son, que hacen cambios de ritmo y dirección vertiginosos para después volver de nuevo al punto original. Sabemos que se termina el verano por el murmullo de los coches a primera hora de la mañana, por el jaleo en las calles a mediodía y porque la televisión está petada de anuncios de coleccionables diversos y anuncios de la vuelta al cole. 9/1/2009 PERRO APALEAO Todo ha pasado muy rápido. Dando un paseo me encuentro a Alexis, le pregunto que si nos veremos en la reunión de esta tarde y me dice que no. Y me cuenta lo que ha pasado. Esta tarde tenía reunión en el CB Molinar para planificar la próxima temporada. Conocer al nuevo entrenador y a los fichajes y empezar a trabajar. Me enteré porque me llamó Andrés, un compañero con el que, a baso de volver juntos de los entrenos, hemos terminado haciendo buenas migas. En la reunión me cuentan que ha sido muy difícil encontrar entrenador para que nos dirija este año, y que el club se ha tenido que adaptar a sus condiciones. Sus condiciones han sido: fichar a los jugadores del club que fuesen el año pasado del equipo de primera nacional, a los que él decidiese/conociese, como le faltaba un pivot a un compañero de mi equipo del año pasado y al hijo del presidente por su experiencia en la categoría. Debido a la falta de tiempo existían dos posibilidades: montar un equipo con la base de los jugadores del año pasado y buscar entrenador otro o tener un entrenador y montar un equipo entorno a su voluntad. También existían decisiones intermedias, como condicionar al entrenador. Pero ésa era ya una decisión que precisaba de valentía, inteligencia y mano izquierda. Se optó por montar un equipo competitivo, al gusto del entrenador, y a costa de la plantilla del año pasado. ¿Por qué? ¿Por qué dar la espalda a la mayor parte de la plantilla del año pasado? Sólo se me ocurre un motivo: que el hijo del presidente pudiese jugar. A sabiendas de lo que me iban a decir, me he presentado en la reunión lo más digno posible. He escuchado sus motivos y después he expuesto mi parecer. Y es que he sido maltratado. Al margen de las pequeñas cotidianidades y del ostracismo sistemático que hemos sufrido (como por ejemplo montar un equipo y no tener entrenador durante toda una temporada) he sido especialmente maltratado en esta ocasión: después de ayudar a montar un equipo nuevo que no existía, de implicarme en el club más allá del pago de cuotas, deciden no darme la oportunidad de competir por un puesto en el equipo y además han tenido la indecencia de informarme de la situación a fecha de 31 de agosto, cuando se sabía desde hacía tiempo y cuando las plantillas de casi todos los equipos están cerradas. Saben que he sido maltratado. Eran conscientes. Sus miradas no eran capaces de buscar la mia. El presidente no sabía decir otra cosa que lo sentía. Su hijo no ha tenido el valor suficiente para saludarme, ni para mirarme a la cara. Su cobardía era palpable. Haciendo gala de dignidad y clase, me he despedido deseándoles lo mejor. Ya que me/nos han hecho esta jugarreta, por lo menos que les vaya bien. Y por supuesto, he declinado la oferta de intentar hacer una excepción y dejarnos entrenar con ellos. Pensé que los clubes de barrio tenían las cosas más claras, y por eso confié en este proyecto. Una vez más me he equivocado. No pasa nada. Seguiré aprendiendo. Por ahora sé que al Molinar no volveré nunca más, a menos que cambien la actual directiva. 8/30/2009 NECESITO IDEAS! (publicación digital sanitaria/enfermería)Se está organizando un grupo de gente para editar una publicación digital. Todo girará alrededor del mundo sanitario, fundamentalmente la enfermería. Serán reflexiones personales, artículos de opinión, experiencias y demás vivencias cotidianas. El problema es que falta un nombre. ¿Nos ayudas con alguna idea? 8/22/2009 APARIENCIA Tras esta apariencia serena, los gusanos de los puntos suspensivos, de las puertas abiertas a medio cerrar me devoran las entrañas. Esta noche te has paseado por mis sueños. En la misma ciudad en la que nos vimos por última vez, pero no era tu casa. Te vi sentada en un sofá pegado a la ventana. Lo primero que reconocí fue tu cabellera rubia, y después tu perfil. Yo estaba en una terraza y tú en un primer piso. Como es un sueño, se puede hacer lo que se quiera, y yo me subí a la mesa. Y sobre la mesa puse una silla y sobre la silla una caja. Y con todo eso, o con más cosas que no recuerdo con detalle, conseguía igualar la altura de la ventana y sorprenderte a traición. Lejos de sorprenderte, al verme esgrimiste esa sonrisa coqueta mientras te encogías casi imperceptiblemente de hombros. Y entonces yo, después de saludarte te decía lo que fuera del sueño te quiero decir. Porque quiero saber qué ha pasado. Por qué por segunda vez te has escapado cuando más calor hacía. Al igual que en la realidad, no ha habido respuesta. Sin embargo aparecía un muchacho sentado también en el sillón. Me he despertado y he recordado el sueño. Y si lo escribo es porque es algo muy poco frecuente. Es extraordinariamente infrecuente que recuerde alguno de mis sueños. Mientras me duchaba pensaba en este sueño, en qué podría haberlo provocado. Y sigo sin encontrar respuesta más allá del encuentro que tuve con tu doble (de la que ya hablé) en los pasillos de urgencias. Y lo peor de todo es que lejos de odiarte por mantenerme en vilo y por censurar mis intentos de aclarar esta duda que me trae de cabeza, no puedo dejar de sentir debilidad y cierta ternura con tiznes de orgullo. Y esto es una mierda. No me da la gana tener que esperar tres o cuatro años más para que te dignes a reaparecer, como si fueras Moisés con el maná, y me proporciones esa gran respuesta. Y sin embargo, no puedo hacer otra cosa que escribir en el blog para paliar esta frustración. Espero conseguir apartarte durante otro tiempo de mis mundos reales e imaginarios, poder tener un poco de sosiego y poder aprender a superarte. Mientras tanto, seguiré estando estupendo. Al menos en apariencia. 8/18/2009 in da curro Esta noche he vuelto a hacer noche en la UCI. Han sido dos noches seguidas. Al margen de las batallas en la trinchera, hoy ha sido algo especial. He vuelto a repetir turno de noche con Jesús (ayer ya estuvimos juntos) y al de hoy se ha apuntado Susana. Jesús es un enfermero que debe tener treintaytantos. Ronda el 1,90 y de complexión atlética. Sin embargo 3 cosas destacan de él por encima de todo: una sonrisa fácil, gesto empático y un tono de voz suave. Susana es una enfermera de treintaypocos (me ha confesado la cifra exacta, pero como lo ha hecho con reparo no lo diré) que hasta cuando grita, susurra. Ojos pequeños y hundidos, gesto relajado, sensación de controlarlo todo y extremada prudencia. Pero sobre todo, un lenguaje no verbal muy expresivo a la vez que discreto. Tras el turno y casi que por sorpresa, me han invitado a ir a desayunar con ellos. Tampoco ha sido mucho rato, pero ha sido una gran forma de terminar mi contrato en la UCI. Saber que todavía hay gente que se preocupa por la profesión, que tiene unos principios de respeto por las personas, que ambicionan la superación personal... a uno le deja como más tranquilos. Mañana mismo, en su día libre, se van a estudiar. Y no porque tengan un examen, sino porque quieren seguir aprendiendo. Mucha otra gente se iría a plantarse en su toalla bajo el sol. Susana, para poner fin a la cháchara, ha dicho: "bueno, no vamos a arreglar el mundo ahora". Y entonces nos hemos ido levantando y saliendo. Yo casi flotaba. Entre no haber dormido y el bienestar de la buena compañía tenía la cabeza en otra parte. Al llegar al autobús me he acordado de una frase que me hubiera gustado poder decir justo antes de habernos levantado. Se la escuché a Cayo Lara, cuando vino la última vez a Palma con motivo del atentado de ETA que mató a 2 guardias civiles. "Ya que al mundo no lo vamos a cambiar, al menos que el mundo no nos cambie". noticias de hoyAl igual que el anuncio de telepixa contaré algunas novedades de hoy: - Hoy ha tarminado mi relación contractual con son Llàtzer y su servicio de UCI. - Mientras dormía, tras mi turno de noche, me han ofrecido otro contrato en Son Dureta para empezar mañana. Devolvemos la conexión a los estudios centrales 8/15/2009 Cosas que le pasan a este enfermero (II)Considérome un tipo responsable en grado medio-alto. Este blog atestigua algunas de mis travesuras, por eso no me atrevo a poner que soy altamente responsable ;) El caso es que ayer-hoy me pasaron dos cosas curiosas. La primera es que estando de fiesta se nos terminó el alcohol, así que decidimos adentrarnos en la plaza donde sucedía todo. Había controles policiales que impedían la entrada de botellón. Justo en la aduana, teníamos que dejar nuestra gran bolsa isotérmica con sus 2 bolsas de hielos y 3/4 de limonada. Pero en lugar de abandonarlas a su suerte, preferí hacerme el fenicio y comerciar. Con el intercambio no salí ganando demasiado (todo ese kit a cambio de un cubatilla) pero conseguí más que si hubiese dejado la bolsa allí. Pues justo cuando estaba haciendo el fenicio, se me acerca alguien por detras, y una voz femenina me dice a la vez que me sujeta por la cintura: "En el hospital Son Llatzer no se puede trabajar así". No me quise girar porque quería saber de quién era la voz. Pero como tardaba tanto, aquella chica me giró y era... mi jefa! Le acompañaba Cristina, la enfermera, estudiante de fiolosofía, consellera del CIM y profesora de la escuela de enfermería. Aquello me pareció callejeros, y yo el típico yonki haciendo de las suyas. Sólo se me ocurrió contestarle: "¡Eh! Que no estoy trabajando, y no tengo que volver hasta mañana por la noche". A lo que contestó: "entonces tienes tiempo de recuperarte". Y se fueron. No es que me de demasiada vergüenza, pero me hace gracia esa imagen de callejeros que les dejé. La historia continua y el final es la segunda cosa que quería contar. Abro un ojo muy a mi pesar, y había demasiada luz y demasiado calor y si te crees que eso es lo peor es que no has supuesto que tenía una resaca digna de recordar y de plasmarla en el blog. Resulta que anoche, al llegar a casa, estaba demasiado cansado (borracho) como para acordarme de mi truco anti resaca: beberme un litro de agua antes de irme a dormir. Entonces lo tuve que hacer esta mañana. Entre las 13 y las 14 he ido bebiendo agua cada vez que me despertaba. A sorbos porque yo no tenía capacidades para más. Cuando me he levantado, me he ido a duchar y entonces he notado la llamada de la selva. He salido rápidamente de la bañera y he vomitado en el váter. ¿Qué he vomitado? Esto lo pensarías si fueras una persona curiosa y con mucho tiempo libre en tu vida (suficiente como para estar leyendo este blog). He vomitado el agua que he bebido. Y así es como me he demostrado que el agua no es buena, que tenía que haberme bebido un litro de cubata más a primera hora para terminar con mi resaca. |
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